Viendo que la primera parte de las respuestas tuvo mucha aceptación y mucha risa, no quiero tardar más y aquí os dejo el resto de respuestas del juego. Veremos si causan tanto revuelo como las anteriores, (espero que sí

). Sin más, aquí están las ansiadas respuestas:
¿Cómo se siente uno al ser un "celebrity" del mundo de la traducción?
Como habréis adivinado la pregunta era para Pablo, que contesto lo siguiente…
Tampoco es que me considere un "celebrity". Sé que mi blog es conocido y que mi Twitter y página de Facebook tienen muchos seguidores, pero creo que sería un error creerse un "divo" por algo así. Lo que sí es cierto es que hay mucha gente que me escribe a través del blog pidiéndome consejos y cosas así. Dos curiosidades ante esto: 1) muchos luego ni me responden después de yo tirarme media hora aconsejándoles (intento contestar a todo el mundo); 2) los correos que más me alegran el día son los que simplemente me dan la enhorabuena por el blog o por lo que hago, y acostumbrado a que mucha gente te escriba para pedirte algo, no veas la felicidad que da eso. Por eso yo también lo hago en la medida de lo posible: si algo me gusta, le escribo a la persona para decirle que es un crack (aunque sea un par de líneas).
En el plano más personal, me hace gracia que algunas amigas digan que tengo "grupis". Siempre hay bastante cachondeo con esto cuando voy a algún congreso o evento de traductores... xD Por ahora no es que se me lancen ni mucho menos (¡ya quisiera yo!), aunque sí que reconozco que algo de ventaja he tenido alguna vez. Y mejor lo dejamos ahí. xD Eso sí, lo más maravilloso de todo esto es sentirse querido por gente a la que conociste virtualmente. :)
¿Crees q l@s intérpretes ligan más que los traductor@s por su condición de ser menos "freaks" y más "inteligentes", según piensa la gente?
Paula nos comentó esto…
Cuando le dices a alguien "soy intérprete" (aunque en mi caso, aún estoy en el "estudio interpretación") pueden pasar dos cosas: que te pregunten "¿quieres ser actor/actriz?", en el peor de los casos, o que se queden fascinados por tu profesión. Ser intérprete es exótico, queda muy bien y te hace un poco más atractivo, aunque no seas Nicole Kidman. Si eres traductor, bueno, piensan que sabes muchos idiomas y te admiran por ello, pero claramente, ser intérprete es como más "cool". Un traductor es un "freak" que trabaja en casa delante del ordenador todo el día. Un intérprete es esa persona que acompaña a gente importante para interpretar todo lo que dice o está en cabinas en la UE y demás organismos.
¿Cuál es esa película/serie/cómic que te da vergüenza admitir que te gusta?
Pedro dijo lo siguiente…
Aunque hoy en día se abusa del término «friki» porque se usa para casi todas las aficiones que le gustan a una persona y que se salen mínimamente de la norma, yo me autodeclaro friki de las series. Por eso no es raro que me gusten unas cuantas series que al decirlas la gente no te suele mirar bien. En mi caso son:
-La familia crece (un shojo totalmente pasteloso que veía de pequeño)
-Digimon (sobran las palabras, no pienso renegar de otra serie con la que crecí xD)
-Gilmore Girls (en esta me suelen mirar mal los chicos porque creen que es una serie solo para chicas)
Y ahora mismo no se me ocurren más, pero vamos, cualquier manga/anime podría valer porque si los mencionas en grupos no frikis, te lanzarán una mirada mortal que te condenará de por vida a ser el raro.
¿Crees que una relación amorosa con un traductor facilitaría numerosos aspectos de la vida cotidiana de una pareja?
Aldana dijo rotundamente…
Para nada, si es tan histérico como yo con el trabajo creo que nos llevaríamos bastante mal. Además viviríamos peleando por cuestiones lingüísticas, je.
Dime dos "placeres culpables":
Supongo que Sandra dijo tímidamente lo siguiente...
Chocolate y dormir hasta el mediodía.
Una metedura de pata en público (una caída, un comentario inapropiado...).
Lourdes respondió…
Pues como mantengo una media tres meteduras de pata por día, me parece algo difícil seleccionar una, pero me quedo con esta:
Cuando estaba empecé el curso de monitores y aun nos estábamos conociendo, empezamos a hablar de las carreras que menos nos gustaban. Como siempre, no pude callarme y empecé a rajar de Derecho (que si tenía que ser aburridísimo, que no entendía que la gente pudiera estudiarlo y en qué estaban pensando cuando se metían allí, que no era ser abogado como en las películas...), aunque estuviera entre mis opciones (de posible carrera) cuando estaba en la ESO. La chica con la que hablaba no contestaba mucho, solo decía un tímido "sí..." de vez en cuando. Cuando ya era demasiado tarde, el chico que estaba a mi lado empezó a hacerme gestos para que detuviese mi monólogo tan entusiasta. Sí, la chica estaba en 2º de Derecho. Eso se llama empezar con buen pie.
El otro día salió una noticia que decía que las mujeres traductoras estaba entre las diez profesiones más sexys. ¿Crees que los que no estudian tu carrera te miran con mejores ojos por eso de "saber idiomas"?
La respuesta de Teresa fue…
Sinceramente sí creo que saber idiomas da un puntillo más sexy e interesante, al menos de cara a los chicos. Pero no sólo eso, al saber más lenguas abrimos las posibilidades de conocer a mucha más gente, no nos reducimos sólo a hablen español. Y para los extranjeros, un acento siempre significa un punto de atracción. :P ¡Hay que aprovecharlo!
En la serie FRIENDS, season 7, episode 7, Joey tiene una nueva novia. Me encanta la escena cuando Rachel le dice que esa chica es todo un partidazo, HABLA CUATRO IDIOMAS. Y Joey le responde: ''Man, do you know what guys want.'' (de la forma más sarcástica posible) :)
¿Alguna vez algún cliente te ha tirado los tejos? ¿Cómo reaccionaste?
De traducciones y otras rarezas nos dejó esta respuesta…
Para mi primer empleo en plantilla, trabajé como traductora/chica-para-todo-con-idiomas en una empresa de importación y venta de electrodomésticos y productos electrónicos. Los productos procedían de China y solíamos añadir a los representantes de los proveedores a nuestro Skype. Muchos de ellos se empeñaban en hablar siempre por videoconferencia y debían aburrirse mucho, porque hablaban por Skype sin parar.
De esa época guardo muy buenos recuerdos compartidos con compañeros chinos y la reticencia a no volver a añadir contactos de clientes en Skype salvo causa de fuerza mayor (y riesgo de esclavitud: -¿Dónde estabas? -En el baño, Sr. Chang.)
Para no quedar mal con ningún representante, me veía obligada a hablar mucho mucho mucho con ellos, hasta el punto de empezar a tratar temas personales. Un día, uno de ellos me confesó que era infeliz con su vida sexual, dándome detalles íntimos que yo NO necesitaba leer... Para cerrar la conversación, me preguntó que si en España veíamos muchas películas porno, porque allí apenas llegaban por la censura. Antes de que me diera tiempo a responder, me estaba pidiendo que le enviara vídeos porno con hombres no asiáticos (ya os podéis imaginar por qué). No, no quiso ligar conmigo, pero es que esto no sé cómo catalogarlo. Y no, no envié ningún vídeo (ni casero ni profesional), si os queda la duda.
¿Cuál ha sido la vez en la que has pasado más vergüenza? Cuenta qué pasó, cómo reaccionaste, si crees que hoy en día te volvería a pasar.
Marta nos deleitó con esto...
Hace muchísimos años, fui con mi madre a Bayreuth, porque ella y unos amigos iban a ir a la ópera. Yo tendría unos 14 años, a mí la ópera, ni fú ni fá (sino todo lo contrario), pero lo de viajar, me encantaba ya desde entonces.
Total, que íbamos 4 personas y solo había dos entradas, que los adultos se iban turnando. Uno de los días que no le tocó a mi madre, se le ocurrió la brillante idea de colarnos en el gallinero, porque como había allí tanta gente que ni se iba a notar (y además, ni te sentabas, era un sitio con gradas en el que casi todos estaban de pie)…
Ni cortas ni perezosas, nos metimos entre el gentío, conseguimos entrar al gallinero (donde no se veía nada del escenario), pero felices por haber logrado la gran hazaña. A todo esto, viene un señor con cara de pocos amigos y nos empieza a hablar en un extraño idioma (que poco después llegaría a adorar, pero en esos momentos me sonaba a chino). No entendíamos nada de lo que nos decía, aunque sabíamos perfectamente que nos estaba pidiendo las entradas, o echándonos a la calle directamente). El señor se esforzó lo que pudo en explicarse: además de en alemán (que de verdad no entendíamos), nos habló en francés, idioma que conocíamos mi madre y yo a la perfección, pero nos hicimos las suecas, en inglés (lo mismo en mi caso) y creo recordar que hasta en español… lo mismo de lo mismo.
Todo el mundo a nuestro alrededor nos estaba mirando con cara de “estas extranjeras indecentes, ¡cómo se atreven a colarse en semejante espectáculo!” (supongo que todo el mundo conocerá la rectitud del germano…).
Mi vergüenza era tan grande que no sabía dónde meterme, y mi pobre madre lo estaba pasando igual de mal. Al final, salimos con el rabo entre las piernas, no vimos nada de nada de la ópera y acabamos con 2 kilos menos de tanto que sudamos…
Si me pasase ahora, supongo que me haría pasar por una intérprete de reconocido prestigio y aprovecharía mis conocimientos para decirle que había ido a la ópera como intérprete del embajador de un remoto país, pero que me perdí entre el gentío y no sabía como llegar de nuevo al palco presidencial…jejejeje.
¿Cuál es el programa/serie de televisión que te avergonzaría admitir en público que te gusta? ¿Por qué te gusta?
Andrea nos comentó esto...
Supongo que el más vergonzoso es un programa de citas de la
MTV que se llama "Dismissed". La cosa consiste en que una persona (chica
o chico) tiene una cita con dos personas del sexo contrario y al final
del programa tiene que elegir con quien se queda, según haya ido la
cita. Me gusta porque es el típico programa que no necesita ningún
esfuerzo mental por mi parte; un programa perfecto para desconectar y
relajarse :)
Aquí tenéis muchas más respuestas de la gente que participó en el juego.